El acero inoxidable, ¿requiere mantenimiento?

Se habla mucho de que el inoxidable requiere mínimo mantenimiento y en ocasiones no lo requiere. De hecho, es una de sus ventajas frente a otros materiales como el acero al carbono, ¿pero esto qué significa?

Significa que se deben considerar ciertas precauciones durante su transporte, almacenamiento y fabricación para evitar la aparición de contaminantes en su superficie y a eso se le llama mantenimiento preventivo y sirve para que el inoxidable tenga una larga vida útil, un buen desempeño y una excelente resistencia ala corrosión… ¿qué se debe hacer? A continuación te damos algunas recomendaciones.

En todas las etapas:

El acero inoxidable debe estar libre de contaminación por hierro. Se debe evitar la contaminación de la superficie del inoxidable por acero al carbono en todas las etapas de manejo, almacenamiento, fabricación, transporte e instalación. La contaminación puede ocurrir cuando las partículas de hierro del acero al carbono se incrustan en la superficie del acero inoxidable; posteriormente, estas partículas se oxidan y manchan su superficie.

 

Ejemplos de manchas en la superficie del acero inoxidable.

 

En su recepción:

El inoxidable debe ser inspeccionado inmediatamente después de su recepción para detectar y resolver cualquier daño en su superficie.

 

 

En su almacenamiento:
  • Deberá evitarse el almacenamiento del inoxidable en ambientes húmedos con elevado contenido de sales.
  • Los estantes de almacenamiento de acero al carbono no deberán estar en contacto con el acero inoxidable. Hay que procurar que estén recubiertos, o bien evitar el contacto empleando madera, goma o plástico como aislamiento entre los materiales.
  • Las láminas de inoxidable deberán almacenarse preferentemente en posición vertical, porque si se apilan horizontalmente corren el riesgo de que su superficie se dañe al extraer hojas que están superpuestas.
  • Los mecanismos de transporte –cadenas, ganchos y mordazas- de acero al carbono deben eliminarse. Es preferible el uso de materiales aislantes como gomas de plástico o ventosas.

 

Ejemplo de estante de almacenamiento de láminas de acero inoxidable que evita el contacto con el acero al carbono.

 

Durante procesos de fabricación:
  • Es muy importante disponer de áreas de fabricación separadas para el acero al carbono y para el acero inoxidable. Se deben utilizar herramientas exclusivas para el inoxidable o en su defecto, evitar que estén contaminadas con rebabas de otros materiales.
  • Después de la soldadura, se debe eliminar la coloración, salpicaduras, marcas de electrodo, decapantes y zonas manchadas por cepillado y pulido. Esto se puede hacer mediante pulido con abrasivos así como con decapado y pasivado. También se deben reparar los defectos de la soldadura tales como penetración o fusión incompleta y grietas.
  • Es necesario usar elementos de unión fabricados con acero inoxidable. Un error común es el uso de tornillos galvanizados o remaches de aluminio. Los tornillos galvanizados pueden oxidarse rápidamente si se utilizan para unir láminas de inoxidable. Además, el óxido resultante puede contaminar el inoxidable, producir manchas e inducir corrosión por picaduras.
  • Evitar el uso de anclajes galvanizados de acero al carbono para mediano o largo plazo en aplicaciones exteriores o donde la humedad esté presente.
  • En los elementos de unión, mantener las roscas limpias y libres de polvo, especialmente de suciedad, grava o arena.
  • Es indispensable remover la contaminación de la superficie del acero inoxidable con manchas de óxido localizadas con la ayuda de tratamientos químicos como decapado o pasivado. Una pasta de decapado puede ser aplicada con una brocha para remover cascarillas puntuales. La eliminación de la cascarilla de óxido es esencial para que el inoxidable tenga una buena resistencia a la corrosión durante su desempeño.

 

Ejemplo de termocoloración y carbón adherido (izq) y su eliminación mediante proceso de decapado (der).

 

Durante su empaque:
  • Todas las tapas de los empaques deberán permanecer en su posición durante su transporte y hasta el ensamblado final.
  • Evitar retirar la película plástica que protege a algunos aceros inoxidables hasta que los trabajos de fabricación hayan terminado y el producto se entregue para su uso final. El material cubierto con esta película no deberá exponerse al sol.

 

Ejemplo de película plástica que recubre al acero inoxidable para protegerlo durante su almacenamiento y transporte.

 

Como podemos observar, todas estas recomendaciones son acciones que previenen la contaminación del acero inoxidable y protegen el estado de su superficie para que tenga una excelente resistencia a la corrosión durante la vida útil de la aplicación y requiera de mínimo mantenimiento.

El mantenimiento preventivo de un producto o aplicación de acero inoxidable durante su uso consiste en mantener una práctica de limpieza preventiva.

La limpieza preventiva consiste en eliminar los agentes contaminantes como cloro, grasas, cementos, aceites, pinturas, entre otros, para prevenir que estos generen condiciones que propicien el deterioro del material.

 

 

La limpieza preventiva se puede llevar a cabo mediante un protocolo básico de limpieza consistente en 4 pasos:
  1. Humedecer la superficie y retirar los contaminantes superficiales.
  2. Aplicar homogéneamente el producto de limpieza y frotar con una esponja, fibra o paño que no raye la superficie del inoxidable, siempre en el sentido de las vetas del pulido cuando existan. El producto de limpieza puede ser jabón, desengrasante, productos especiales para la limpieza del inoxidable o vinagre diluido con agua.
  3. Enjuagar con abundante agua. Si no se puede verter agua sobre la aplicación, retirar con un trapo húmedo el jabón o producto de limpieza empleado.
  4. Secar con un trapo limpio y suave en el sentido de las vetas del pulido. El secado es importante debido a que en los residuos de agua se pueden quedar restos de jabón o de los limpiadores utilizados, que al permanecer en contacto con el inoxidable durante cierto tiempo lo pueden manchar.

El protocolo de limpieza descrito es recomendable para aplicaciones interiores o exteriores de fácil acceso.

Para aplicaciones exteriores de grandes dimensiones o de difícil acceso, la limpieza será suficiente con el agua de lluvia, siempre y cuando se hayan tomado las medidas de mantenimiento preventivo durante el transporte, almacenamiento, fabricación e instalación de la aplicación a fin de evitar la contaminación de la superficie previa a la puesta en marcha de la aplicación. En otras palabras, en aplicaciones exteriores de grandes dimensiones o de difícil acceso, si el inoxidable no es contaminado previo a su instalación, el agua de lluvia bastará para preservar su apariencia y resistencia a la corrosión.

 

Cúpula del edificio Chrysler en Nueva York.